viernes, 3 de octubre de 2014

El buscavidas (Análisis)



Título original: The Hustler
Año: 1961
Duración:135 min.
País: Estados Unidos
Director: Robert Rossen
Guión: Robert Rossen & Sidney Carroll (Novela: Walter Tevis)
Música: Kenyon Hopkins
Fotografía: Eugene Shuftan (B&W)
Reparto: Paul Newman, Jackie Gleason, George C. Scott, Piper Laurie, Myron McCormick, Murray Hamilton, Vincent Gardenia, Michael Constantine
Productora: 20th Century Fox
Género: Drama | Juego. Billar
Sinopsis: Eddie Felson (Newman) es un joven arrogante y amoral que frecuenta con éxito las salas de billar. Decidido a ser proclamado el mejor, busca al Gordo de Minnesota (Gleason), un legendario campeón de billar. Cuando, por fin, consigue enfrentarse con él, su falta de seguridad le hace fracasar. El amor de una solitaria mujer (Laurie) podría ayudarlo a abandonar esa clase de vida, pero Eddie no descansará hasta vencer al campeón sin importarle el precio que tenga que pagar por ello.







Mi Valoración: El buscavidas, es sin duda un película que yo la catálago dentro del grupo de ''grandes clásicos monumentales''. Ya no es solo la interpretación de Paul Newman que la considero de las mejores, por no decir la mejor de toda su carrera, es todo lo que envuelve a la película: la fotografía, el guión es impecable, el ritmo de la historia, las expresiones de los actores a la hora de transmitir,  la construcción de los tres personajes principales, la banda sonora, etc. Aquí estamos hablando de una obra maestra del cine de la cual voy a analizar más que valorar.




Análisis:

La película ya empieza presentándonos a Eddie ''Relámpago'' Felson (Paul Newman) y su manera de vivir, ganando dinero de bar en bar mediante el juego del billar. Con este arranque de la película vemos lo ingenioso que es a la hora de ganar dinero y finalmente su indiscutible talento en el juego. Es sin duda, un relámpago. Junto a él, le acompaña su socio Charlie (Myron McCormick)


Pero su misión es conseguir un desafío contra el que se supone ser el mejor del país. Estamos hablando de ''El Gordo de Minessota'', que se dice que no ha perdido una partida en 10 años. En el mismo momento que lo conoce, sin más preámbulos, se disponen a jugar y aquí es donde empieza la película.


La partida no tiene más que tres personajes: Eddie, El Gordo y la mesa de billar y es ahí donde descubrimos a los personajes. Nos damos cuenta que Eddie aun queriendo parecer un persona segura de sí mismo, capaz de derrotar a cualquiera, es todo lo contrario ya que parece tener una actitud derrotista, ''de perdedor''.
Está actitud mezclada con ser un bebedor empedernido terminan consiguiendo su derrota a pesar de tener un talento mucho mejor que su oponente. En este caso, El Gordo interpretado por Jackie Gleason, hace un papel también intachable y que apreciamos que táctica usa para ganar: paciencia, serenidad, aguante al alcohol y saber en que momento retirarse. Son 4 cualidades que acaben machacando a Eddie. Aquí vemos el contraste que aparece entre los dos: Eddie sin control de sí mismo y con un aspecto y ropa deprimente al final de la partida y en cambio El Gordo va impecable y representa la figura opuesta del personaje de Eddie en todos los aspectos.

Eddie: Estás guapísimo Gordo, como un recién nacido, sonrosadito, perfumado...



En este tramo de la película también se nos presenta un personaje que más adelante tendrá un peso fundamental en el guión. Estamos hablando de Gordon, una alimaña que se encarga de ir llenándose los bolsillos gracias el talento de los jugadores.




Eddie, sintiéndose ahora más derrotado aún, termina abandonando a su socio y conociendo en una cafetería de autobuses a Sarah, la persona que le cambiará la vida. Esta escena es memorable debido a que en pocos planos se describe el acercamiento de Eddie hacia ella. Al principio ella lo rechaza, pero más tarde, volverá a la cafetería con otra escena magistral que demuestra la atracción que hay mutua entre los dos y la necesidad de apoyo que piden a gritos con sus miradas. Todo esto concluye con un plano de ambos abandonando la estación.






La relación entre ellos empieza siendo más distante y fría, aunque sin duda los dos están enamorados pese a que solo ella lo demuestra abiertamente. Ambos, poseen problemas interiores y de ahí que juntos se crean un apoyo mutuo que les ayudará a vivir día a día.



''Tenemos un contrato de mutua tristeza y una impenetrable oscuridad nos rodea'' (Escrito de Sarah) 

Ella, por lo que vemos, es una joven soltera, coja, desgraciada, que se refugia en el alcohol para vencer el insomnio.Una persona que como bien dice ella, lleva tres años sin hablar con nadie y que una vez lo conoce a él, le dan ganas de salir a la calle y decir ''ya no estoy sola''. Están hechos sin duda el uno para el otro y son los momentos que están juntos cuando se producen las escenas más dramáticas y los diálogos más espléndidos de la película. Ambos representan la no oportunidad de lograr la felicidad. Aunque se apoyan mutuamente, siempre acaban cayendo en su peor enemigo, el alcohol y es ahí donde no tienen pudor en decir lo que piensan terminando en discusión.



Más tarde Eddie, se encuentra otra vez con Gordon:

Gordon: Beber whisky al empezar una partida es un pretexto para perder, lo que tu no necesitas, pretexto para perder. ¿Qué tal se te ha dado del póker?
Eddie: He perdido 20 dólares
Gordon: Claro, el póker no es tu juego.
Eddie: ¿Cual es?
Gordon: El billar
Eddie: ¿Es ironía?
Gordon: No hay un jugador mejor que tú en el billar si lo hace como lo hiciste la otra noche. Tienes talento.
Eddie: Pues si tengo talento, ¿qué me hizo perder?
Gordon: Tu carácter.
Eddie: Que tontería.
Gordon: Sabes que digo la verdad. Todos tenemos talento, yo lo tengo. Pero ¿crees que se puede jugar fuerte al billar o al póker durante 48 horas contando solo con el talento? ¿Crees que el Gordo de Minessota tiene fama de ser el mejor por su talento? No... El Gordo de Minessota tiene más temperamento en un dedo que tú en todo tu cuerpo.
Eddie: Me emborraché
Gordon: Él bebió tanto whisky como tú
Eddie: Sabrá beber mejor yo...
Gordon: Sabe, desde luego. También hay que tener talento para beber whisky. ¿Crees que el Gordo nació sabiendo beber?
.....



hasta que llega el diálogo que más le toca la fibra a Eddie, un diálogo demoledor e incontestable:

Gordon: Eddie, has nacido ''para perder...''
Eddie: ¿Qué he nacido para perder?
Gordon: Por primera vez en 10 años vi al Gordo de Minessota hundido, acorralado, pero le dejaste escapar.
Eddie: Ya le he dicho que me emborraché.
Gordon: Claro, te emborrachaste. Tenías el mejor pretexto del mundo para perder. No importa perder con una buena excusa. Pero ganar, resulta a veces como una carga, pesa mucho. Es un fardo del que puedes deshacerte con una excusa, lo único que tienes que hacer es compadecerte a ti mismo. Es uno de los mejores deportes, sentir compasión de uno mismo. Un deporte que gusta a todos, especialmente a los ''fracasados''. 
Eddie: Gracias por la invitación.


Gordon ve en Eddie una fuente de ingresos y le dice que para ganar al Gordo, necesitará mucho dinero que él le puede ayudar si al final se reparten las ganancias en un 75% para Gordon y un 25% para Eddie. Eddie se niega y se marcha desesperado a buscar dinero fácil lo que consigue que le rompan los pulgares.


Eddie vuelve a casa con Sarah malherido y los primeros días los pasan un poco reacios pero al final,  con una magistral escena, Sarah al ver que él no puede abrocharse la camisa, el desiste y ella le ayuda dando a entender que su relación vuelve a normalidad.



Acto seguido, llega otra escena importante, ambos sentados en un picnic en el parque. Eddie le pregunta a Sarah la pregunta que lleva arraigada dentro de él toda su vida y que Bert Gordon le ha hecho relucir.

Eddie: Sarah ¿tú crees que soy un fracasado? Esa es la opinión de Gordon, Bert Gordon, dice que yo he nacido para perder.
Sarah: Él que sabe
Eddie: Tiene experiencia
Sarah: ¿Por qué te ha dicho eso?
Eddie: Pues no lo sé, dice que hay personas que desean perder, que siempre buscan una excusa para perder
Sarah: ¿A qué se dedica ese Bert Gordon?
Eddie: Vive del juego
Sarah: ¿Y suele ganar?
Eddie: Tiene un dineral
Sarah: ¿Y por eso es triunfador?



 .... a continuación Eddie expone lo que siente por el billar:

Eddie: Lo eché todo a perder, quise hacer una demostración, para que vieran lo que es el billar cuando se juega bien, cuando hay clase. Todo se puede hacer a lo grande, con estilo, perfecto. Incluso, poner ladrillos puede tener arte y estilo si el albañil se esfuerza en hacer de ello una obra maestra. Cuando yo me lanzo, cuando me lanzo de verdad, siento lo que...  lo que el joquie montando un caballo de carrera, con toda la velocidad  y la potencia bajo sus pies. No puede contener la presión que le domina y sabe, sabe, cuando tiene que darle suelta y hasta qué punto. Todo trabaja al mismo tiempo, el ritmo, el tacto, es algo maravilloso, es una sensación grande, ves el objetivo y ves que lo has conseguido. Y de pronto siento como alas en el brazo, y el taco forma parte de mí. Me doy cuenta, es positivo, tiene nervios. Un pedazo de madera, adquiere nervios. Incluso el sonido de las bolas, no tienes que mirar, lo sabes. Si, acabas de hacer una jugada formidable, juegas como ninguno, mejor que ningún jugador en el mundo 



Sarah: No eres un fracasado Eddie, eres un ganador. Hay quien no llega a experimentar esa sensación nunca. Te quiero Eddie ...



En esta escena destaco dos aspectos: Sarah aparte de apoyarle, intenta que se dé cuenta de que lo quiere dieciéndoselo varias veces, aunque él tiene todo lo rato en su cabeza ''ganar al Gordo'', y por lo tanto aunque ella quiere conseguir que le diga que la quiere, la escena termina fundiéndose sin que él lo pronuncie. El otro aspecto es la actuación de Paul Newman mientras expone todo ese pedazo de diálogo, solamente mirando su cara como va sientiendo todo lo que dice, digno de Óscar ni más ni menos.

Después de todo esto, Eddie acepta la proposición de Gordon ya que prefiere ganar el 25% que ganar nada y de esa manera poder derrotar al Gordo, pero para eso tendrá que hacer una partida para conseguir el dinero.

En principio ellos van solos, pero cuando le cuenta a Sarah que se marcha una temporada, ella no quiere que le abandone y le expone temas escondidos como que nunca había sido actriz y que tampoco tuvo un accidente de coche que la dejó coja, sino que de pequeña sufrió la Polio y se mantiene por el dinero que su padre le deja cada mes para no verla. Toda su vida ha sido una ficción y quiere que él no se convierta también en otra, por lo tanto, Eddie termina dejándola ir con él. Esto a Gordon no le gusta mucho.


Durante el viaje, Gordon sigue indirectamente con sus diálogos, atacándole, pero Sarah rápidamente lo capta.

Gordon: ¿y esa mano?
Eddie: Como nueva
Gordon: No quiero pensar que expongo mi dinero con un inválido
Eddie: ¿Dice eso para ofenderme?
Sarah: No te alteres Eddie, seguro que el señor Gordon no ha querido ofenderte. Es su forma de expresarse, cosas que se dicen...
Gordon: Es muy inteligente Eddie.

Una vez allí, Gordon tiene una conversación con Sarah. Gordon ve en Sarah un impedimento para su inversión que es sacar el máximo dinero con Eddie. En cambio Sarah, no quiere que Eddie se deje explotar por una sabandija como Gordon para demostrar que es el mejor, porque ella ya sabe lo que él vale y no tiene porqué demostrarlo. En esta conversación Gordon sabe cuál es el punto débil de Sarah, el alcohol, y de ahí que le ataca sabiendo que ella acabará emborrachándose porque es su manera de enfrentar los problemas.


En la fiesta que se está celebrando, Sarah ya va borracha y es justo ahí, cuando más débil se encuentra, que Gordon aprovecha para quitársela de en medio y así que no le fastidie la partida de billar que va a celebrar Eddie en un rato. Para ello, Gordon se acerca a ella y le dice algo al oído que consigue derrumbarla psicológicamente. Eddie, en vez de apoyarla, la lleva a su cuarto y se va con Gordon para jugar al billar y así conseguir el dinero para ganar al Gordo.




A mitad partida, y después de perder varias veces y estar a punto de retirarse, ya que Gordon no quiere darle más dinero porque ya ha perdido demasiado dejándole, (interesante plano situando a Eddie debajo del escalón en posición de inferioridad ante el jefe, ante quien posee el dinero, siempre por encima de él, como un rey)




Entonces llega el momento culme de la película. Sarah, después de que se le pase el efecto del alcohol, decide ir a por Eddie y sacarlo de esa partida ya que sabe de qué material está hecho Gordon y cuáles son sus intenciones:

Sarah: No le supliques Eddie
Eddie: Vuelve al hotel
Sarah: Basta Eddie, no le supliques.
Eddie: Te he dicho que vuelvas al hotel. ¡Toma un taxi y vuelve al hotel!
Sarah: No te duele verte en este estado Eddie. ¿Todo esto no significa nada para ti? Este hombre maneja la gente a su antojo, como peleles, Eddie. Debajo de la máscara que lleva es perverso y cruel.
Eddie: Cállate!!
Sarah: No seas uno más, libérate. Aquel hombre te facturó los pulgares pero este no se conformará con esto, te destrozará el corazón, la vida y por la misma razón, porque te odia, por lo que eres, por lo que tú tienes y él no. 
Eddie: No te entrometas en mi vida, Sarah, de una vez para siempre ¡Vete y déjame en paz!

Entonces Sarah se pone a llorar, y Gordon al temer que Eddie se enternezca en las lágrimas de Sarah y se vaya con ella, rápidamente le da más dinero para que siga jugando cuando antes se había negado a ello. Eddie, con la idea fija de ganar al Gordo, abandona a Sarah, en el momento que ella más necesita la protección de él lo cual conllevará a un desastroso final.


Eddie claramente aplasta a su rival y gana el dinero que necesita para desafiar al Gordo, pero de camino a casa, Gordon llega primero y se encuentra en la habitación con Sarah. Gordon le dice que es lo que Eddie piensa hacer y le da dinero dando a entender que quiere que ella se marche y se busque la vida. Ella, pensando que ha perdido lo único que creía que era real en su vida, Eddie, decide suicidarse.  Para poder tener el valor de suicidarse tiene antes que hacer algo que sea lo más asqueroso que ella haría, es decir, acostarse con Gordon lo cual una vez termina se quita la vida, no sin antes escribir en el cristal del aseo ''Pervertido'' ''Retorcido'' y ''lisiado''.






Cuando Eddie llega y se encuentra con el paronama y el escrito del cristal se abalanza contra Gordon para que le dé explicaciones. En ese momento Eddie, lleno de ira, consigue el carácter necesario para poder enfrentarse a Gordon, un carácter que antes no poseía y que lo ha conseguido valiéndose de la muerte de Sarah.

Acto seguido, llegamos al final de la película con el desafío. En ella Eddie nos deja un diálogo que deja ahora sin palabras a Gordon:



Eddie: Repito, ¿Cómo puedo perder? Estabas en lo cierto Bert, nos es suficiente con tener talento, hay que tener carácter también. Si, ahora sé lo que es tener carácter, lo adquirí en una habitación de hotel en Louisville.

 
Eddie termina apastando al Gordo y antes de irse Gordon le pide que le dé su parte del dinero. Aquí llegamos al diálogo final de la película:



Eddie: Nosotros le clavamos el cuchillo ¿verdad? Con que facilidad la matamos.
Gordon: Mira, si no hubiera sido en Louisville, hubiera ocurrido en otro sitio, sino en ese momento hubiera pasado seis meses más tarde. Estaba completamente trastornada.
Eddie: Y acabamos de enloquecerla ¿No Bert? Seguramente no lo tienes atravesado en la garganta, porque lo habrás escupido como escupes otras cosas, pero a mí me ahoga, la quería mucho y la perdí en una partida. Pero eso no significa nada para ti, porque a ti no te importa nadie. Ganar! ganar dinero! ganar!.Eso es lo unico importante. No sabes lo que es ganar Bert, pierdes todo, porque estás muerto por dentro. Y no puedes vivir sin matar todo cuanto te rodea. No Bert, tu precio es demasiado alto. Aceptarlo sería decir que ella no existió, que no murió, y los dos sabemos que no es cierto, ¿verdad que lo sabemos? Vivió y murió. Mira, será mejor que les digas a tus hombres que me maten Bert, que acaban conmigo de una vez, porque si me dejan con vida, reuniré los pedazos que queden de mí y por mi madre, por mi madre Bert, te juro que volveré aquí para matarte...


Y así, termina la película, Eddie se va del local diciéndole al Gordo: ''Gordo, jugaste como un maestro''

¿Qué se puede decir de tal obra maestra? Película que te deja con una sensación de tristeza y derrotismo ya que no hay un mínimo atísmo de esperanza en ninguna de las escenas. Tanto la fotografía, el ambiente, el aura que se crea y los mismos personajes crean una película triste que para conseguir una cara de la moneda la otra cara tiene que perder, para conseguir el carácter para ganar al gordo tenía que sacrificar lo que realmente más quería aunque no se daba cuenta, a Sarah.



Mi conclusión: Lo que más puedo destacar es la actuación de Newman, no es que actúe bien, eso ya lo sabemos, es el hecho de que él mismo se mete tanto el papel que parece que ese personaje exista realmente, que no lo está interpretando, sino que Paul Newman es Eddie Felson. Es increíble que un actor llegué a meterse de una manera tan profunda en un personaje que acabe pareciendo que él mismo sea el personaje. Obra maestra del cine clásico e intocable. Intocable porque no se puede ver nada malo en ella.

Nota: 10/10





Banda Sonora: 







lunes, 25 de agosto de 2014

Los mercenarios 3 (The expendables 3) (Crítica)



Título original: The Expendables 3
Año: 2014
Duración: 123 min.
País: Estados Unidos
Director: Patrick Hughes
Guión: Sylvester Stallone, Creighton Rothenberger, Katrin Benedikt (Personajes: Dave Callaham)
Música: Brian Tyler
Fotografía: Peter Menzies Jr.
Reparto: Sylvester Stallone, Jason Statham, Arnold Schwarzenegger, Harrison Ford, Mel Gibson, Jet Li, Dolph Lundgren, Terry Crews, Randy Couture, Wesley Snipes, Antonio Banderas, Kellan Lutz, Ronda Rousey, Victor Ortiz, Kelsey Grammer, Glen Powell, Robert Davi
Productora: Millennium Films / Nu Image Films
Género: Acción | Secuela
Sinopsis: Gira en torno a la aparición de Stonebanks, el otro fundador del grupo conocido como Los Mercenarios, en la vida de Barney. Sus caminos se separaron cuando este se convirtió en traficante de armas, por lo que Barney se vio obligado a intentar matarle. Los Mercenarios se enfrentarán a este villano mientras se debaten entre las viejas y las nuevas tácticas de combate.

Barney Ross: ''Ahora viene Navidad''
Galgo: ''Pero si estamos en Junio''





Mi valoración: Los mercenarios 3 yo la catalogaría como ''lo que podía haber sido y no fue''.

La base esencial de estas películas es el hecho de juntar a las viejas glorias del cine de acción dentro de un argumento al estilo de los años 80. Pues bien, esta tercera parte es la que más se aleja de esa premisa.

Por lo tanto, voy a decir lo que creo que son esos puntos negativos que han conseguido que ''Los mercenarios 3' sea mediocre, intranscendente y que miles de fans se estén tirando de los pelos machacándola con sus críticas.

En primer lugar, hay que tener en cuenta que estamos ante un reparto de actores de acción, que si lo pensamos dos veces, es para quitarse el sombrero. Ver en una misma película a Mel Gibson (Braveheart- Arma letal) un actor visceral que se come la pantalla con cada gesto, Harrison Ford (Indiana Jones) un icono del cine sin lugar a dudas, Sylvester Stallone (Rambo, Rocky...) junto a Arnold (Terminator) y la cantidad de escenas que se podrían exprimir de estas dos bestias, más Jet Li, Banderas, Lundgren, Staham, Wesley Snipes... es sencillamente impresionante. Ahora, ¿Cómo se puede destruir una película con estos actores sedientos de coger una arma?

- Dirección: Cuando se cogen directores inexpertos con 1 o 2 películas en su historial delante de un proyecto de 100 millones de dólares, te salen unas escenas que no están mal pero ninguna te impresiona, ¿por qué? pues porque es como un trabajador que está de prácticas en un sitio sin tener casi experiencia y de ahí que su trabajo no será igual de fluido que alguien que lleva años.

- Efectos especiales: Lamentables, en vez de utilizar armas de fogueo como hacían antiguamente, donde parecía todo mucho más real, ahora es todo digital. El problema es que si los efectos especiales son buenos pues aún los aceptas (Avatar), pero si en cambio son peores que los de cualquier videojuego pues no hay mucho que decir.

- Sangre: Este género del cine, ha triunfado en los años ochenta-noventa por ver a estos actores (especialmente Arnold) matando a todo lo que se ponía por delante,  y lógicamente si disparas a alguien, de su cuerpo sale sangre digo yo. Pues bueno, en esta película sale aire y una bola de humo cada vez que disparan a una persona. ''Sin palabras''.

Guión: Este es el peor punto de todos. Como bien sabemos, el guión es la base de una buena película y aquí parece ser que lo han elaborado en una mañana dominguera. Si el propósito de realizar estas películas es que los amantes de este tipo de cine vean a todos estos actores reunidos, ¿por qué motivo incluyes a ''cuatro jóvenes no promesas''  que el 99% de la gente no los conoce y que no aportan nada a la película? Luego tiene unas escenas muy mal montadas que se nota que se han hecho rápidamente e incoherencias como que que uno de los jóvenes te enseña la potencia de fuego de una de sus armas, cuando stallone va a reclutarlo, y luego esa arma ya no sale en toda la película. Es decir, te enseñan algo muy potente para luego no utilizarlo.

Hay que decir que los primeros 20 minutos (aunque los efectos sean lamentables y haya 0% sangre) son flipantes. El problema es que una vez has saboreado el caramelo y tu estás pensando que la película va a ser fenomenal, entonces te lo quitan, te quitan los actores que quieres ver y aparecen los novatos para comerse la pantalla. A partir de ahí es tan pocoel  interés que te aportan,  que cuando viene lo interesante (el final) ya te importa una ... por que precisamente el final es lo que tu querías ver durante toda la película.


Conclusión: Película que la apruebo solamente por el hecho de verlos una vez más pero sin lugar a dudas la peor de las tres y con diferencia. Siempre diré que la mejor película que se podía haber hecho, hubiera sido reunir todos estos actores en 1995, en su apogeo y esplendor al mando de James Cameron, con la banda sonora de Hans Zimmer y con una duración de 160 minutos. Bestial

Nota: 5,5/10









Banda Sonora: 





Trench Mault: Get to the chopper!!

lunes, 7 de julio de 2014

La ley del silencio (on the Waterfront) (Crítica)



Título original: On the Waterfront
Año: 1954
Duración: 108 min.
País: Estados Unidos
Director: Elia Kazan
Guión: Budd Schulberg (Artículo: Malcom Johnson)
Música: Leonard Bernstein
Fotografía: Boris Kaufman (B&W)
Reparto: Marlon Brando, Eva Marie Saint, Karl Malden, Lee J. Cobb, Rod Steiger, Pat Henning, Leif Erickson, James Westerfield, John Heldabrand, Rudy Bond, Martin Balsam, John Hamilton
Productora: Columbia Pictures. Productor: Sam Spiegel
Género: Drama | Drama judicial




Terry: Tú, ¿Tú no me recuerdas, verdad?
Eddie: Claro que me acuerdo, te reconocí enseguida.
Terry: Por la nariz, todos tenemos algo raro que se queda grabado... 




Mi valoración: ‘’La ley del silencio’’ es probablemente una de las mayores obras maestras del cine clásico.
Para empezar, quiero decir que para esta película, la gente solo la valora con dos tipos de notas, o la puntúan de 0 o la puntúan de 10. El hecho es que el director ‘’Elia Kazan’’ en aquella época delató a compañeros suyos durante ‘’la caza de brujas’’ y claramente, ese canallesco hecho le ha conllevado que mucho público llevándose por el odio hacia el director cierren los ojos y no valoren la obra maestra que realizó. En cambio, la gente que solamente presta atención al film dejando de lado cualquier hecho anterior, tiene otro punto de vista. Yo, personalmente, las veces que la he visto no sabía nada acerca de lo que hizo el director, pero ahora que lo sé, sigo valorándola de la misma manera, ya que cuando yo veo una película me importa poco si el director es un… o un santo, lo que me importa es que me guste.



La película nos narra la historia de Terry  Malloy (Marlon Brando) viviendo en los muelles del puerto de Nueva York. En esa zona, todos los trabajadores no hacen ningún tipo de declaraciones por miedo a represalias (de ahí el título). Son los empresarios, ‘’el suburbio de la urbe’’,  los que no dudan en utilizar la fuerza y llegar a matar si intentas desafiar su negocio. Nuestro protagonista Terry, un ex boxeador que empieza estando del lado de los empresarios, poco a poco irá tomando conciencia gracias a Eddie Doyle (Eva Marie Saint) y el padre Barry (Karl Malden), pero será la muerte de su hermano quién conlleve a enfrentarse a esa banda de mafiosos. 



Todos los aspectos de la película están geniales, tanto la magnífica fotografía de Boris Kaufman en blanco y negro que recrea perfectamente ese ambiente de los suburbios neoyorquinos, como  la inmejorable banda sonora de Leonard Bernstein. Luego, los personajes y su evolución son un punto fuerte también. El personaje de Terry poco a poco va cambiando su manera de ver las cosas a causa de su relación con Eddie y los consejos del padre. Esa relación con Eddie llegará hasta tal punto que ella será lo único que le importa en su vida, ya que él es una persona que debido al tipo de vida que ha vivido, lo tratan con desprecio y se nota la falta de cariño y confianza, que precisamente encuentra con ella. Pero al mismo tiempo, Eddie empieza rechazándolo por su fama de golfo y poco a poco va descubriendo en él una parte que no está corrompida y así, de esa manera, tanto unos personajes como otros van evolucionando y es precisamente esa evolución, la que hace que nos encontremos con personajes vivos y reales y no vacíos e inverosímiles como en otras películas



Pero los pilares grandes que hacen que este film sea icónico son el dúo ‘’Elia Kazan – Marlon Brando’’. La manera de grabar las escenas, con esa duración plano por plano dejando que los actores potencien su interpretación es colosal ya que la plantilla de actores que posee a su cargo es demoledora. En primer lugar, la bellísima Eva Marie Saint, donde empezó su debut cinematográfico con esta película consiguiendo su primer Oscar, es decir, su primer película y su primer Oscar y bien merecido. Luego, el gran Karl Malden que ya debutó también en ‘’Un tranvía llamado deseo’’ con Marlon y Kazan y si en las dos películas demuestra su calidad interpretativa, en esta sobresale.



Pero ¿Qué decimos de Marlon? 

En toda la historia del cine, he visto y he disfrutado de grandes actores como: Robert De Niro, Al Pacino, Clint Eastwood, Humphrey Bogart, Kirk Douglas, Paul Newman, Charles Chaplin, Clark Gabe… y lo mismo de actrices: Elizabeth Taylor, Vivien Leigh, Ava Gardner, Bette Davis, Audrey Hepburn, Greta Garbo, Katharine Hepburn… pero hablando de manera ''subjetiva'', cada persona supongo, encontrará un actor o actriz que en una única película realiza una interpretación que la considera sobrenatural. En mí caso, elijo ‘’La ley del Silencio’’ y a ‘’Marlon Brando’’ como el actor que se comió cada escena de toda la película de una manera magistral. Es impresionante verlo actuar, los primeros planos que le proyecta el director y como sabe meterse en el papel de la manera más natural dejando al otro actor/actriz, no en un segundo plano, sino fuera de pantalla. 





Claramente, la escena más destacada de lo que estoy diciendo la encontramos en su conversación con su hermano dentro del taxi. Tanto el diálogo que dice, como la música de fondo que acompaña y su interpretación, es para mí uno de los momentos más puros de cine que he visto jamás. 

Charlie: Escucha, ¿cuánto pesas ahora? Cuando pesabas 168 libras estabas en forma. Podías haber sido campeón, el cerdo que elejimos como preparador te lanzo demasiado pronto.
Terry: No fue el preparador, fuiste tú. ¿Has olvidado la noche del Garden cuando te presentaste en mi vestuario y dijiste "Chico, esta no es tu noche. Hemos apostado por Wilson" Recuerdas. "Esta no es tu noche" Pues si que lo era, pude dejarle fuera de combate. Y sin embargo él ha logrado todo lo que se propuso en la vida y yo en cambio ¿qué? Un pasaporte al fracaso. Eres mi hermano Charlie, tenías la obligación de velar por mi. De preocuparte un poco más, solo un poco para no caer en la miseria de las peleas baratas.
Charlie: Hacía apuestas para los dos, algo que te habrá tocado.
Terry: ¿Es que no lo entiendes? Pude ser un primera serie. Aspirar al título. Pude haber sido algo en la vida. En lugar de eso, mírame. Solo soy un golfo. Por ti. Solo por ti, Charlie





Mi Conclusión: Obra maestra galardonada con 8 Oscars, de imprescindible visionado para toda persona que le guste el buen cine de verdad. 

Nota: 10/10 





Banda Sonora: 







Terry: Ponedme en pie, vamos...




miércoles, 2 de julio de 2014

Adivina quién viene a cenar esta noche (Crítica)



Título original: Guess Who's Coming to Dinner
Año: 1967
Duración: 108 min.
País: Estados Unidos
Director: Stanley Kramer
Guión: William Rose
Música: Frank DeVol (AKA Frank De Vol)
Fotografía: Sam Leavitt
Reparto: Spencer Tracy, Sidney Poitier, Katharine Hepburn, Katharine Houghton, Cecil Kellaway, Beah Richards, Roy Glenn, Isabel Sanford, Virginia Christine, Alexandra Hay, Barbara Randolph
Productora: Columbia Pictures
Género: Drama. Comedia. Romance | Racismo
Sinopsis: Una joven de familia acomodada lleva a casa, para presentárselo a sus padres, a su novio, un médico negro con el que tiene la intención de casarse. A pesar de ser personas de ideas liberales, sus padres se sienten muy confundidos, especialmente el padre, que teme que un matrimonio semejante no traiga más que problemas a su hija.


Matt: ''¿Cómo vas a comprender lo que siente un padre en una situación semejante? ¡No puedes saberlo! Estoy convencido de que no tienen ninguna probabilidad de ser felices, ni en este país ni en este cochino mundo''
Cura: ''Ellos son este país, y cambiarán este cochino mundo''







Mi valoración: ‘’Adivina quién viene a cenar esta noche’’ es una película que cuando la terminas te deja con un agradable sabor de boca. Son de esas películas que no te hacen perder el tiempo y que además de entretenerte y hacerte reír, al final te dejan un mensaje.

La película se basa en los prejuicios que tiene el ser humano hacia la gente de color y a la inversa y a partir de ahí se basa la historia de una chica que se ha enamorado de un médico negro y tanto los padres de ella ''Matt y Christina'' (Spencer y Katharine) como los de él están en contra. A partir de entonces son los diálogos y las interpretaciones los que entran en juego y lo que hace que la película pase volando.


En lo que respecta a los actores, tanto Spencer Tracy – Katharine Hepburn y Sidney Poitier están fenomenal, especialmente sabiendo que Spencer Tracy no estaba muy bien de salud ya que falleció dos semanas después de terminar el rodaje y Katharine Hepburn padecía de Parkinson (se le notan los temblores en la barbilla) y aun así hizo una actuación memorable ganando su segundo Oscar de cuatro que ganó en total en su carrera consolidándose como la actriz con más Oscars de la historia del cine.



Realmente, de la película no puedo añadir mucho más, el guión está estructurado y los diálogos elaborados de una manera que la película funciona, te hace reír, te hace pasártelo bien, te hace ver esos prejuicios internos que habitan dentro de muchas personas pero al final del metraje, la película te deja con la esperanza de que todo puede cambiar, y que hay que confiar en las nuevas generaciones y no aferrarnos a la manera de ver la vida que tenían antiguamente. Los dos pilares fundamentales que destacan por encima del resto son ‘’Interpretación’’ y ‘’Diálogos’’. Esta película no tiene una gran banda sonora, ni grandes decorados y vestuarios, ni efectos digitales impresionantes. Aquí, la cuestión es ser un buen actor, saber interpretar y tener diálogos ingeniosos que funcionen. Claramente estos dos pilares funcionan tan bien que la película es recomendable 100%.

Si tuviera que quedarme con alguna escena, me quedaría con estas dos:

Primero: Diálogo de Sidney Poitier a su padre (impresionante como actúa Poitier, te quedas sin habla)
 
Sidney Poitier: ‘’Has dicho que no querías enseñarme como he de vivir mi vida, ¿Qué te figuras que has hecho? ¿Decirme cuáles son mis derechos y cuáles no? Y lo que te debo por lo que hiciste por mí. Escucha una cosa, no te debo absolutamente nada. Si tú anduviste con tu cartera miles de kilómetros es por que tenías la obligación de hacerlo. Me trajiste al mundo y desde ese día tenías el deber moral contigo mismo de hacer por mí todo lo que pudieras igual que yo por mi hijo si algún día tengo otro. Pero tú no eres mi dueño. No puedes decirme cuando o donde me paso de la raya, ni obligarme a que viva de acuerdo con tus normas. Tú ni siquiera sabes quién  soy  padre, tú no sabes como soy, tú no sabes cómo siento, lo que pienso. Y aunque intentara explicártelo durante el resto de tu vida no lo entenderías. Tienes 37 años más que yo. Tú y vuestra generación estáis convencidos de que el mundo debe seguir marchando según vuestros principios y hasta que toda vuestra generación no haya desaparecido no podremos librarnos del peso muerto que llevamos a cuesta, el que tú quieres cargar sobre mis espaldas. Padre, eres mi padre, y yo soy tu hijo, y te quiero. Siempre te he querido y siempre te querré. Pero lo que ocurre es que tú te consideras un hombre de color y yo me considero un hombre’’
  
Segundo: El diálogo final de Spencer Tracy. Debo añadir para quien no lo sepa, que Spencer Tracy y Katharine Hepburn han sido una de las parejas con más química dentro del cine. Desde que empezaron con su primera película ‘’La mujer del año’’ se creó un romance, tanto dentro como fuera de la pantalla a sabiendas de que Spencer estaba casado y tenía dos hijos. Cuando enfermó su mujer, Spencer no quiso abandonarla y por lo tanto, su relación con Katharine fue difícil aunque Hepburn se entregó por completo y vivieron una apasionada historia de amor. Por lo tanto, sabiendo la historia escondida de estos dos actores, es genial ver el final de esta película con el discurso de Matt (Spencer) a su hija que realmente, si os fijáis, sus palabras van dedicadas a Katharine. El director proyecta un plano en el que aparece la cara de Spencer de perfil diciendo:

''No hay nada de lo que su hijo sienta por mi hija que yo no sintiera por Christine (Spencer mira a Katharine). ¿Viejo? Sí, ¿acabado? Sin duda. Pero puedo asegurarle que mis recuerdos siguen vivos, claros, intactos, indestructibles y seguirán vivos aunque llegue a los 110 años. En lo que John cometió un error, creo, fue en conceder tanta importancia a lo que mi mujer y yo pudiéramos opinar. Porque a fin de cuentas, no tiene ninguna importancia lo que opinemos, lo único que cuenta son sus sentimientos y hasta qué punto se quieren, el uno al otro,  AUNQUE SEA LA MITAD DE LO QUE NOSOTROS NOS QUISIMOS, ES SUFICIENTE’’


En ese momento Spencer mira a Katharine  que está a su lado y los ojos de Katharine son un lago. Claramente, Katharine ahí no está interpretando, sus lágrimas son auténticas. Imaginaos que a una persona que queréis, que no simplemente habéis tenido una simple aventura sino que hay sentimientos por en medio y habéis vivido toda una etapa desde que eráis jóvenes hasta la vejez, que te diga ese diálogo sabiendo que está enfermo y que no le queda mucho tiempo (y así fue, murió dos semanas después del rodaje), por lo tanto, ese momento de los dos es como una despedida y sin duda, la parte que más me impacta de la película. Si has visto todas sus películas juntos, si sabes la historia de amor de ellos dos detrás de la pantalla, cuando ves ese final con la declaración de Spencer, los ojos lagrimosos de Katharine y saber la situación que padecía Spencer, pues indudablemente esta película le tengo mucho cariño. Pueden hacer mil películas románticas, pero al fin y al cabo serán actores interpretando, cosa que en esta escena los sentimientos a la hora de interpretar son auténticos.

Mi conclusión: En conjunto, la película yo la catalogo de  notable alto. Tiene buenos actores, buenas interpretaciones y te entretiene que es principalmente el objetivo del argumento. Recomendable a todo el público, ya que esta película se despide de un grande del cine y otorga a Katharine su segundo Oscar ya que su interpretación es magnífica sabiendo lo que padecía. 

 Nota: 8,5/10

 Banda sonora:



Por siempre, Spencer y Katharine: