martes, 3 de junio de 2014

¿Quién teme a Virginia Woolf? (Crítica)





Título original: Who's Afraid of Virginia Woolf?
Año: 1966
Duración: 129 min.
País: Estados Unidos
Director: Mike Nichols
Guión: Ernest Lehman (Teatro: Edward Albee)
Música: Alex North
Fotografía: Haskell Wexler (B&W)
Reparto: Elizabeth Taylor, Richard Burton, Sandy Dennis, George Segal
Productora: Warner Bros. Pictures
Género: Drama
Sinopsis: George y Martha son un matrimonio que se profesa un odio salvaje. Ambos tienen personalidades autodestructivas, conocen perfectamente las debilidades del otro y saben cómo exasperarlo. George es un profesor de historia alcohólico. Martha, la hija del director de la universidad donde George da clases, es una mujer frustrada y vulnerable. Un sábado por la noche, después de una fiesta, invitan a su casa a un nuevo profesor y a su esposa. La presencia de esta pareja no evita que Martha y George se humillen y maltraten como de costumbre. A través de este cruel juego sale a relucir la verdad tanto sobre los anfitriones como sobre los invitados.

George: ''Eres un monstruo, ¿lo sabes?''
Martha: ''Soy pesada, soy vulgar y en esta casa llevo los pantalones porque alguien tiene que llevarlos, pero ¡No soy un monstruo!, ¿me oyes?''.





Mi valoración: En el mundo del cine, hay películas que te endulzan y te hacen disfrutar de lo bonita que es la vida, con esos finales felices y todos muy contentos. En cambio, también existen películas oscuras, crueles, serias, tratando temas adultos y cuando las terminas te quedas con un sabor agridulce. Sabes que has estado viendo durante todo el metraje algo poco positivo pero al mismo tiempo te das cuenta que has visto una gran película, no una simple historia del montón. Eso es lo que pasa cuando ves ¿Quién teme a Virginia Woold?

Después de estar visionando la filmografía de  Elizabeth Taylor, siempre tenía pendiente el visionado de esta película y fue ayer mismo cuando me decidí por fin a verla. Sabía de antemano que las actuaciones estarían soberbias, sobretodo sabiendo los Oscars que posee. Cuando llevaba solamente 15 minutos, sabía que estaba ante una película de peso.

Para empezar, Taylor y Burton hacen un papel (interpretando a George y Martha) y unas actuaciones que sobrepasan la pantalla. Hay que saber, que el origen de la película es teatral y por lo tanto, su esencia no son los efectos especiales ni las tonterías esas, aquí se basa en el diálogo y la interpretación y sinceramente, lo bordan. Me gustaría ver la situación de los otros dos actores delante de tales bestias de la actuación.

En cuanto al guión, la película trata la difícil situación por la cual está pasando la pareja. Ambos van sacándose todos los trapos sucios para hacerse daño, y cuanto más daño se hacen, mejor se sienten. Para conseguirlo, no reparan en insultos, ironías, humillaciones, amenazas… de la misma manera cuando están solos como cuando están con la otra pareja, es más, a causa de la llegada de los invitados, la situación empeora a cada minuto. La manera que tienen ellos de atacarse es jugando a ‘’juego-diversión’’, y así así va fluyendo la película hasta llegar al desenlace.

*Spoilers*

Es desgarrador y te deja helado,  el hecho de saber que el hijo que nombran durante toda la película y que el mismo George odia que Martha lo nombre, finalmente no existe. La creación inventada de su existencia es lo único que mantiene a flote la relación de la pareja, es el sustento por el cual resiste y por el que se hacen daño mutuo. El final es totalmente inesperado ya que el espectador no se espera tal invención.  Es también en el momento que George dice ''¿Quién teme a Virginia Woolf?'', y seguidamente Martha responde: ''Yo le temo, le tengo miedo''. Aquí vemos que a causa de que George finalmente dice que ''su hijo'' no existe, es como que sacan a la luz la mentira y es como que muere ese pensamiento, por lo tanto a partir de ahora deben afrontar la vida sin el hijo y con lo que hay, con lo que tienen, ya que se tienen el uno al otro, y por lo tanto coger fuerzas y echar adelante. Martha, claramente le teme a eso, a la propia vida, a lo desconocido, teme aceptar la vida real y renunciar a ese mundo que habían creado.

Realmente, el director nos deja un final abierto donde uno debe creer si ellos podrán mejorar su situación o volverán al bucle de ''juego-diversión''. Como es un final subjetivo, yo expongo mi opinión, pero a través de lo que las escenas me han transmitido. Toda la película, si os fijáis,  transcurre de noche, y es durante toda la noche cuando ambos están agrediéndose verbalmente sin miramientos, no hay luz ni esperanza en mejorar su situación. En cambio, cuando amanece es justamente cuando ambos se apaciguan, cuando empiezan a razonar, a perdonar, a dar luz a los problemas y la película termina con una escena enfocando  al sol mientras ellos dos se cogen fuertes  de la mano. A mi sinceramente me transmite que hay esperanza, que dentro de ellos aún queda un rayo de luz para sacarlos de la terrible situación que padecen.

*Fin Spoilers*

Por último, esa fotografía en blanco y negro le da un toque único al igual que la banda sonora de Alex North trasmite la pincelada de emoción que completa y hace redonda la película.


Mi conclusión: Una película que indudablemente es sinónimo de ''cine'' ya que es puro cine, pura interpretación donde se nota cuando un actor/actriz es bueno ya que son en estas películas donde se demuestran los dotes interpretativos, donde uno se encuentra solo delante la cámara y debe solventar en un mismo plano una cantidad inmensa de diálogos. Impresionante, una obra maestra del cine.


Nota: 9/10







Banda Sonora: 




Martha: ''Sabes, solo ha habido un hombre en mi vida que me ha hecho feliz, si señor, uno''.
Nick: ''¿Quién fue, tu profesor de gimnasia?''
Martha:  ''No, no, no... George, mi marido''.



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